La técnica que cambia radicalmente tu cocina.

Al cocinar a baja temperatura en un horno de agua, se mantienen las propiedades organolépticas de los alimentos, reduciendo su consumo. Una opción de bienestar para tus clientes que también respeta el medio ambiente.

El horno de agua consume menos que otros tipos de horno porque la temperatura del agua permanece constante con mayor facilidad. Además, la cocción sous vide reduce la pérdida de peso y permite la recuperación de los líquidos retenidos por la bolsa.

Los beneficios

Cuatro sistemas de cocción para una máxima flexibilidad: cocción para una rápida regulación térmica, cocción para una lenta regulación térmica, cocción por caída térmica, cocción avanzada delta-T.

Las temperaturas de cocción más bajas mantienen los componentes organolépticos más sensibles, como el color y el sabor. ¿Un ejemplo? Las verduras al vapor se mantienen coloridas y crujientes.

Más sabor y mayor intensidad de color: con la cocción sous-vide los alimentos se cocinan de manera uniforme. ¿Un ejemplo? El filete, perfecto por dentro y por fuera.